Se está haciendo costumbre estos encuentros, como también recuerdos tuyos en mi cabeza por las noches.
Un beso, una caricia suya hacen tirar por la borda mi negativa hacia él, me gusta sentirme así cuando estoy con él.
Cuando estoy con él no me nace decirle que le quiero, pero me gusta besarle, acariciarle, jugar, no entiendo y tampoco tengo certeza alguna de lo que siento por él.
Quizá no quiero quererle, por que sé que no habrá nada más entre nosotros, más que esos encuentros.
Cuando estoy con él, mido mis caricias, mi intensidad de demostrar afecto, a veces pierdo el papel y ya estoy en el juego perdido en sus brazos.
Cuando estoy con él, tengo ganas de todo y nada a la vez, tengo miedo de quererle y busco mi seguridad, cuando en ocasiones como hoy, sé que ya estoy embarrado de algún sentimiento que no sé identificar.
Cuando estoy con él, no me importa nadie más, sobra todo lo que tengo alrededor, personas, tiempo, todo. Cualquier cosa que no sea él. no tiene valor alguno para mi.
Cuando estoy con él, me gusta guardar los mejores recuerdos, por que sé, que tal vez ya no lo volveré a ver por mucho tiempo, como también sé que tal vez está es la última noche que pasemos juntos.
Siempre supe que es mejor cuando hay que hablar de a dos, empezar por uno mismo.
Llegamos donde Mirian, cruzamos la puerta y el lugar olía a incienso, tenía una especie de cuarto de espera, ya que había alguien antes que nosotros, me puse a observar la habitación, y no entendía la relación de Marilyn Monroe y Mirian, la señora que lee las cartas.
Habían muchos cuadros de Marilyn, supongo que Mirian es fan o algo así.
Solo escuchaba murnullos y comentaba a tephi cuando dura la sesión y eso, era la primera vez que alguien leía o veía mi futuro.
Vimos salir a dos señoras de la habitación donde estaba Mirian.
Mirian nos invitó a pasar, la brujita saludó a Tephi con mucho cariño, como si se conocieran de siempre, Teph nos presentó y me dio un besó que sentí como si fuera una tía que no me vaía en mucho tiempo, como si le daba gusto verme, y la saludé.
Nos sentamos y ellas empezaron a hablar, yo solo prestaba atención a esa conversación.
Mirian me miró y preguntó: ¿El es tu pata, no?.
A lo que Teph respondio con un obvio.
Yo solo iba de acompañante, y por cosas de Teph me decía que Mirian era bien acertada y en varias cosas acertó, en su amor con el Holandés, en su ex amor y hasta la previno de una enfermedad y pues, por ella le atinó a eso.
La primera ronda fue para saber como estaba ella, y le dijo que sus cartas son preciosas para ella, que tiene muchas cosas buenas y un futuro excelente.
Con las respuesta que Teph buscaba terminó llorando, y habían cosas que si nos dejaron algo tontos, por que solo algunos conociamos esa historia, la historia de Teph.
Aparentemente a Mirian le caí bien y me regaló tres preguntas.
Me dijo que partiera en tres, que le hiciera una pregunta y escogiera las cartas.
Pregunté por alguien, bueno básicamente por el chico, y la respuesta de ella fue exactamente lo que pasó y lo que pasa entre nosotros, sin necesidad de contarle mucho, me dejo más claro el panorama...
Antes para mi el amor era un capricho más, era querer a alguien sin importar nada, hacer lo que hiciera falta para tenerlo, ahora empiezo a entender que el amor pasa por otro lado.
El amor es tan raro a veces, tan inexplicable. Nace de pronto y avanza, y avanza, y avanza. ¿Y qué quiere el amor? - Ser correspondido, eso quiere.
¿Se puede ser feliz viendo a la persona que uno ama, al lado de otra?, ¿Se puede amar sin ser egoísta?.
Yo creo que empece a entender el amor cuando dejé de ser egoísta, cuando dejé de hacer cosas sin esperar nada a cambio, o por ejemplo cuando hago cosas como esta.
Amar hace bien, pero a veces no alcanza, uno necesita respuestas.
¿Qué somos?
Esa es la pregunta del millón.
Tanto nos preocupamos por el "¿QUÉ SOMOS?", importante es lo que somos, lo que sentimos.
¿Y el amor que tenemos por el otro?
Podemos ser el ex de alguien, pero no quiere decir que nuestro amor sea ex, mi novio, mi ex, son palabras, lo importante no es la palabras, lo importante es otra cosa.
Eso es lo que vale, el sentimiento, le pongamos nombre o no, eso es lo único que tiene sentido, no importa lo que somos, si no lo que sentimos.
Y entonces él dijo: Lo que menos quiero es hacer daño a las personas, y fue exactamente lo que NO hizo.
Me dieron ganas de recordarle lo que casi había prometido, pero sus palabras quedaron en nada.
Verlo besar a otro chico, no sé si me dolió pero si me invadió una desilusión maldita, después de ese beso comprendí, que ya lo conocía, y que ese juego ya lo jugué, era estúpido de mi parte volver a pisar ese tablero, y estoy totalmente consciente que no quiero eso para mi.
Le empezaba a tener un cariño especial, creí en sus palabras cuando dijo: "No quiero hacer, lo que no quiero que me hagan", y de alguna manera esa "sinceridad", me atraía más.
No sé que cara puse al verlos besarse, solo sentía dos miradas preocupadas hacia mi, eran ellas, mis mejores amigas, preguntandome con la mirada si estaba bien, y creo que lo estaba, esa imagen de él, ya la tenía en mi cabeza para poder tener reacciones, y la que asumí creo que fue la correcta, asumí que él es soltero, y que puede besarse con quien desconocido pase por delante, y así fue, literal.
Sonreí de puro nervio, tenía miedo de no poder controlarme y echarme a llorar, de hecho me desilusionó bastante, pero igual sentía un no sé que en el pecho.
Y ya no podía verlo a los ojos, ya no quería verlo y es así, ahí quedó todo lo que podía hacer por él.
Solo tengo una duda en mi cabeza ¿Lo hizo por desilusionarme? - Pues si fue así, lo hizo bien, pero se equivoco, tenía otras maneras, ya lo hizo, ya está.
Y es que el corazón tiene razones, que la razón desconoce.
Y es que a nadie le gusta complicarse la vida, nadie quiere más problemas, nadie quiere más drama, y tengo más de 200 razones para cambiar de parecer, y seguir con mi vida como hasta antes del Viernes.
¿Y entonces, por qué tengo estás ganas de ir por ti?.
Tal vez te asuste la manera en como voy, pero no tengo idea de como se hacen estás cosas, lo único que quiero es conocerte más, y entiendo que te asuste, pero al igual que tu, también tenía, tengo miedos que crecen más con cada acto tuyo, pero yo quiero ir de frente, sin rodeos, y ya comencé,
Recuerdo que preguntaste que quería, o qué pretendía contigo, y pues no sé, lo único que quería era una salida, para poder conocerte más, y que me conozcas, ya que de alguna manera seguimos siendo una especie de dos desconocidos
Hasta ahora no sé lo que quiero para mi, y debería hacerle caso a Chali, y ya sacarme esta idea de la cabeza, y sí me he desanimado y en muchas ocasiones, pero por algún motivo no logro convencerme al 100%,
No puedo con tu miedo o con lo que tengas por delante, y no voy a poder hasta que logres ponerlo de lado, yo por ahora no te pido una relación o algo serio, para nada, lo que quiero ya lo sabes, yo ya no puedo hacer nada más, solo esperar una fecha y hora por tu parte, si no llega yo sabre entender, no es mucho lo que pido, o al menos que sea un bonito regalo de cumpleaños atrasado, pero regalo al fin y al cabo.
Pasamos los tres
últimos meses del 2010 conversando por messenger, admito que la única razón que
me conectará era solo para hablar con
él, saber como fue su día de trabajo y como estaba.
Por mi parte
siempre me gustó, desde la primera vez que lo vi, con unas zapatillas azules con
negras CBK, un pitillo negro, la polera verde que aun guardo conmigo y una
sonrisa perfecta que aun no lo logro sacar de la cabeza. En esos minutos que
estuvimos en el grupo, también sentía su mirada, pero nunca le tome
importancia, sus amigos tenían dudosa
reputación, y pues dime con quién andas y
te diré quien eres.
En el transcurso de esos últimos tres meses, él fue una de las pocas personas
que "estaba" conmigo, cuando ocurría todo el problema en mi casa, y
él más que nadie sabía mi odio por esa mujer.
“No te puedo dar un consejo por que desde pequeño vivo
con mi padre, pues mi madre está en Italia, nunca sentí calor de hogar, acá en
mi casa es cada quién por su lado, supongo que la debes pasar mal, lo único que
te diría es que seas fuerte, que para cualquier cosa me tienes aquí”.
Y entonces me
dedicó una canción, fue una de las
personas, en realidad fue la única persona a la cual pude sentir su sinceridad,
no era lo que solía escuchar, tampoco era lo que podía esperar, claro que me
gustó lo que me dijo. Él al otro lado de la ciudad y yo sintiéndolo tan cerca a
mí.
Toma mi mano –
Belanova
Toma mi mano, ya todo estará bien, no debes llorar
Sé que es difícil pero yo estaré aquí no te sientas solo
Sí todo está mal y no puedes más, puedes buscarme
Sé que tú en mi lugar lo harías también sin pensarlo
Sé que duele caer y hoy estoy aquí, para ti
Como ayer, como hoy, sabes que puedes buscarme.
Sé lo que sientes y aunque parezca así, no es el final
Esto no es fácil pero yo estaré aquí, no te sientas solo
Sé que tú en mi lugar lo harías también sin pensarlo
Sé que duele caer y hoy estoy aquí, para ti
Como ayer, como hoy, sabes que puedes buscarme.
Era la primera canción que me dedicaba, estaba sentando, al frente de un
monitor y quería abrazarlo, no podía más y me eche a llorar, de alguna manera
me hacía falta, no sé como explicarlo, pero necesitaba de su compañía, nos
cuestionábamos del por que vivíamos lejos, y yo solo lo quería tener más cerca,
ya había algo que empezaba a nacer en mi, sentía algo de afecto por él, estaba
haciendo efecto todas las tardes, noches y madrugadas que chateábamos por
messenger, no fui el primero en demostrarlo, y en unas de las conversaciones me
dijo que me quería, me burlé de él, no había duda que estábamos “gileando”,
había mucha química, no personal pero si por el ciber espacio, no todo podía
ser perfecto, obviamente pensaba en los pros y contras, tan tonto no soy.
Pero como podía
sentir afecto por alguien a quien solo vi un par de minutos, y solo me preguntó:
Hola, ¿Cómo te llamas?, no había nada
de lógica en ese pequeño sentimiento, era un desconocido a medias, las noches
de chat ayudaban mucho para ir descubriéndolo, sabía que me flirteaba, al
principio iba con pie de plomo, no era la mejor impresión que tenía de él, sus
amigos, sábados fuera de casa, alcohol, drogas, ¡vamos! nada de eso ayudaba por
el contrario, tenía mucha desconfianza, no sé en que momento dejé todo eso
atrás para abrir campo a casi toda la ilusión que tenía guardada, mientras lo
iba conociendo me gustaba más, me llamaba la atención salir con él, eso hacia
que mi ilusión crezca, era como una bola de nieve, mientras más avanzaba,
crecía más y más, era loco lo sé, pero era esa clase de locura que necesitaba
para darle color a mi aburrida vida, sabía que trabajaba y eso dice mucho de un
chico de 20 años, no era la gran cosa, pero tampoco era un vago mantenido por
su papá, de alguna manera eso fue lo que más me llamó la atención, hacía algo
productivo, en cambio yo, la misma edad y no hacía nada bueno por mi vida, pero
eso estaba por cambiar.
Papá se hizo el
desentendido con nosotros, notaba a mi mamá que trataba de llevar bien la
situación, tenía que ser fuerte por nosotros, ella era el apoyo que
necesitábamos, tenía que hacer algo por mi familia, decidí enviar curriculum
vitae a un par de call center, y aceptar la primera propuesta de trabajo que me
ofrezcan, las deudas se nos venían, imposible que mamá cargue con todo, mi
hermano ayudaba demasiado en el negocio que tiene con mamá, ¿Yo?, sintiéndome
cada vez más inservible, hijo-hermano mayor y no encontraba nada para apoyar a
mi familia, se me hacía costumbre llorar todas las noches, me frustraba, y él
estaba ahí, preguntándome todas las noches si me llamaron para alguna
entrevista, apoyándome con sus palabras, trataba de calmarme para poder ver
bien las cosas, una mañana de sábado me llamaron, recibieron mi curriculum, y
estaban interesados en entrevistarme, era en Lince, cuadra 10 de la avenida
Arequipa, tomé nota de la dirección exacta, edificio y persona con quien me
presentaría, era para el día Lunes por la mañana, le comente a Stephanie mi
mejor amiga, se alegró, le pedí por favor que me acompañe, ella aceptó, esa
noche no converse con Pedro, nunca conversábamos los sábados por las noches,
pues el salía con sus amigos y vivir la noche. ¡Genial! Para eso trabajaba,
para darse sus gustos, tenía derecho, ¿No?.
Sí hay algo que me
caracteriza, es que soy solidario, mi malestar, mis problemas pasan a segundo
plano cuando se trata de mis amigos, estoy para ellos cuando lo necesiten,
comparaba mi situación con la de Axel
y él la pasaba fatal, lejos de su familia,
mi madre me dijo alguna vez, estaremos jodidos, pero estamos juntos. Las reuniones se hacían en su casa,
nosotros éramos la única familia que él consideraba y tenía hasta ese momento,
sus amigos, esa noche nos quedamos a dormir en su casa, la pasamos tranquilo, cocinamos algo, jugando póker y ver unas películas con los
colegas, amaneció y camine hasta mi casa, solo esperaba que llegue el día de la
entrevista, estaba ansioso por trabajar,
bueno también para sorprender a Pedro, contándole que conseguí trabajo, al día siguiente estuve en casa todo el día,
preguntando a los que trabajaban en call center, que es lo que te preguntan en
una entrevista, tenía que ir preparado, no podía quedarme solo en la
entrevista, un par de personas me ayudaron, me explicaron lo que a ellos les
preguntaron, me hicieron ver fácil, chateamos poco con Pedro, el tiempo volaba,
tenía que dormir, por que él trabaja temprano, y yo debía hacer lo mismo, por la entrevista,
esa noche no dormí nada, estaba nervioso era la primera vez que me presentaba a
un trabajo, tenía las preguntas y respuestas en la cabeza, y solo repasaba y en
algún momento me quedé dormido.
Escuché el sonido
del despertador, fui corriendo, llamé a Stephanie para que se vaya alistando, y
me dice que no puede acompañarme, por un problema en casa, mamá olvidó dejarme
dinero para ir a la entrevista, arranque mal ese día, me desanimó todo, me
moleste con todo el mundo, sabían que era importante y aún así pasaron de mi,
mande todo bien lejos, no podía hacer otra cosa, estaba decepcionado con ellos
y sobre todo conmigo, tenía que hacer algo, me puse a limpiar la casa, para
luego cocinar.
Solo deseaba que
fueran las 8 de la noche para hablar con Pedro, él sabía como levantarme el
ánimo, tenía maña para eso, le conté sobre la entrevista, me pregunto como me
fue, no quería mentirle, tampoco se me ocurría nada, le dije que no fui, le
explique como fue todo el tema, comente que era para un call center, por la
avenida Arequipa, me pidió la dirección exacta, se la di, y cuando leí, me
arrepentí toda mi vida de no ir a esa entrevista.
“Ahí fue mi entrevista, y ahora estoy aquí trabajando,
hubiese sido bonito que nos toque en la misma campaña” - ¿Es en serio? me sorprendí – Sí jaja ¿Que coincidencia no?, es el destino
Jesusin, es el destino.
Perdí la
oportunidad de conocerlo, es más de trabajar con él, ser compañeros de trabajo,
ese día me sentí tan estúpido, que las oportunidades se tienen que tomar en
una, sin pensarlo, puede que ahí encontremos la felicidad.
Esto es lo que sucede cuando a Jesús, empieza a sentir ese "no sé que", esas ganas de leer sus tuits, de stalkear su fb sin tenerlo como amigo, a ver las fotos que sube a Instagram o pretender saber donde está viendo su ultimo check-in en Foursquare lo más probable es que tal vez sea un gusto, es lo que pueden pensar, pero la primera vez acepté que me gustaba, y efectivamente quedó ahí, en mi gusto.
Pero, ahora cuando mi mejor amiga me pregunta si me gusta, pues lo tengo que negar, no quiero que nadie cercano a él se entere de eso ¿Por qué? - No lo sé.
Tal vez cuando me siento así, siento que pierdo y de alguna manera me vuelvo algo débil, me desestabiliza, no quiero que ocurra eso, siento miedo a no sentirme tranquilo de nuevo, a sentirme inquieto.
Y ahora él está tratando de ocupar mi cabeza, y no quiero, no puedo permitirlo, por que sé que Jesús se estaría perdiendo, y ya sé está formando un conflicto en mi cabeza, pues estoy aquí escribiendo de/para él.
Mi manera de que ya no afecte es envolverme en trabajo, y salirme de todas las redes sociales donde él tenga cuenta, además de poner muchos huevos para ya no stalkearle a ese maldito renegon, que no sabe como tratarme, pero su sonrisa puede con todo en mi.