domingo, 1 de marzo de 2015

One step closer.

Quisiera encontrar alguna razón a esto que Precious despierta en mi, esto es tan ilógico, hay demasiada química, eso lo puedo sentir y no lo podemos negar.

¿Por qué es ilógico Yisus?.
Pues te explico amiguito, es ilógico por la simple razón que Precious y yo, no nos conocemos.


Sí, somos unos desconocidos, tratando de conocerse, y créanme cuando les digo que es súper dificil, llegar a conocernos, al principio pensé que Precious no era real, algo así como Catfish, por su edad, por su trabajo y tantas conversaciones que tuvimos.
Solo espero que llegue el 23 para poder abrazarlo y jugar con su barbita, tengo muchas expectativas para ese día, mis sentimientos están dentro de un huracán, y ya no puedo detener esto que él ya despertó, sí o no, quizá, tal vez, nadie sabe que pueda pasar, ya llegó y sé está quedando en mi,
Está incendiando todo lo que llevó dentro, y me gusta la idea hasta de extrañarlo, 
Aquí no hay lógica por donde lo quieran ver, no la hay, siento que quiero a alguien que no conozco, Precious me atrae de una manera que no puedo, ni sé explicar, quizá ya enloquecí, pero estoy seguro que ya somos dos pinches locos, que necesitamos alguna clase de terapia o que se yo.
Y me gusta, me gusta cada parte de él que voy conociendo, si tengo un poco de miedo, pero no se compara a mis ganas de él.
Ya volteo mi manera de pensar, y no sé donde lleguemos a parar.




*One step closer*

lunes, 12 de enero de 2015

Sexo con sabor a despedida.

Estaba recostado en sus piernas, mi mano enlazada a la suya, y mis labios sedientos de sus besos.
Extrañaba la textura de sus labios, la manera de besarnos, extraña todo ese conjunto complejo que era él.
Después de aquella conversación sinceramente no creí, que volviéramos a estar así, de alguna manera juntos, demostrándonos algo que para mi, en mi mundo es llamado afecto.
Decidimos ir a pasar una última noche juntos, quizá así aclaraba mis conflictos o alguna confusión tipo sexo, amor o lo que fuese que yo sintiera.
Sinceramente no sé ni que siento por él, definitivamente no es amor, creo yo que simplemente estoy viviendo una ilusión, pero una ilusión única, la cual alimentaban dándome alas.
Digamos que perdí en este juego, en este caso el juego era nuevo, el tablero, la situación y el compañero también.
Y ahí estábamos dándonos afecto en un habitación, tal vez un poco conocida. No era un deja vu, era algo que estaba ocurriendo, mis ganas de él, estaban claras desde que empecé a aclarar lo que él generaba en mi, y así lo aceptaba.
El dolor lo iba dejando atrás para simplemente seguir con las caricias, es algo que él fácilmente logra en mi, cambiar mis sentimientos, quizá sea ese el poder que damos a algunos. De pie, mirándonos a los ojos, así estábamos, no saben el encanto que él despierta en mi, quisiera estar así siempre, cada noche a su lado, acariciando su cabeza, jugando en su pecho, su risa al tocar alguna parte sensible de su cuerpo, no puedo mantenerme quieto a su lado, es sencillamente imposible.
Tomando desayuno, iba respondiendo a todo lo que mi cabeza exprimía en preguntas, a veces trataba de defenderlo, pero no es así, somos distintos y queremos cosas distintas de la vida, también arriesgamos de manera particular, yo soy tan jugo de papaya, y él tan... café cargado por favor.
Ni sé si estoy perdiendo, por que ni siquiera sé si he ganado algo...




Me da un miedo quererlo, debe ser por que eso que siento no es correspondido.
Ya no quiero hablar de esto, ni que se juegue con esto, precisamente lo mucho que me importa.








viernes, 9 de enero de 2015

¿Acaso no te das cuenta que me duele?.

Es cierto que me encanta su compañía, y no es necesario estar a solas, simplemente con que su sonrisa esté dentro del grupo me basta para que me alegre el día.

Mandé a la mierda mi miedo, sé que necesito estabilidad y no alguien que vuele a tres mil metros de mi, yo no puedo con esos juegos, ya no quiero conquistarte, tampoco quiero obligarte a que me quieras, hay demasiadas ilusiones muertas dentro de mi.

Solo recuerdo que salió detrás mio, siguiendo al drama, lo que menos quise en todo este tiempo es hacerle algo semejante, pero realmente no pude, ya era la cuarta vez que lo veía en esa situación, está vez no fue indiferente, los celos y la incomodidad me abrazaron:

¿Acaso no te das cuenta que me duele?... Su cara reflejó una total confusión, la misma confusión que él provocaba con su inmadurez y tal vez algo de cobardía, 
¿Quieres hablar?, entonces hablemos. Sin darme cuenta de nada, ya estábamos sentados, viéndonos a los ojos, no recuerdo con exactitud lo que le decía, pero sus respuestas están grabadas en mi cabeza, con el mismo dolor de aquella última conversación.

Nunca me demostró tanta debilidad como aquella noche, estaba viendo al Miguel que en todo este tiempo quise conocer, pero nunca se dio la oportunidad de mostrarme quien realmente es, repetía que me conocía bien, y no dudo que así sea, por que siempre fui totalmente trasparente con él, jamás opte por un papel ni una careta, nunca. 
Se me partió el corazón cuando sus ojos empezaban por inundarse, sentí lo mismo cuando vi la foto con su mamá, esa misma tristeza se estaba apoderando de mi, y ahí pude darme cuenta, que sería incapaz de hacerle daño, esa conversación le estaba causando tristeza, de alguna manera que yo hasta ahora no puedo entender.

- Estás tan vulnerable, me dan ganas de abrazarte.
Y a mi también, Jesús.
- ¿Por qué no lo haces?.
Por que no quiero confundirte más.

Y ahí estaba otra vez, poniendo mis sentimientos de lado, preocupándome por él, dispuesto a poner el pecho, así fue, él no podía llorar, no tenía por que hacerlo, y solo lo abracé por unos segundos, hasta que se vaya eso que él sentía.





Él me dio un beso sin nada de importancia, pero yo tontamente sí me la dí.
¿Sabes por qué?.
Por que yo si tengo la capacidad, de querer y quitarme mis miedos.


domingo, 4 de enero de 2015

Amor pirata.


Amores clandestinos, secretos, amores reprimidos, prohibidos, amores furtivos, pasionales, amores tormentosos.
Un amor clandestino es un escape constante, es incomodidad, adrenalina, tensión, es ojos que no ven, pero corazón que presiente, es un momento privado, inconfesable.

¿Quién no tuvo un amor secreto, clandestino?

A quien no lo enciende un amor pirata


Mi amor es un amor pirata, así como un parásito que se alimenta de chocolates, de llanto y de soledad pero sin besos, palabras ni nada.
Cuando amamos, el corazón del otro es un tesoro, y cual piratas queremos arrebatar ese tesoro sin importar si tiene dueño o no.
Nos atrae el amor clandestino, secreto, por que el amor cómplice se hace más fuerte, más nuestro y solo nuestro.
La complicidad es un guiño, una aventura y el amor le encanta la aventura.
Es el secreto cómplice, hay libertad, por que nos escapamos de la mirada de los demás, nos permitimos ser libres, rebeldes, aventureros, como los piratas.
El amor secreto es mágico, cuando deja de ser secreto, se vuelve real, y el amor es un poco más complicado.
El amor pirata no conoce el miedo, conquista, arrebata y roba. A veces paga las consecuencias.


Un amor pirata es un amor que no puede ser, y es por eso que nos atrae tanto.



lunes, 1 de diciembre de 2014

¿Entonces qué estaba haciendo?.

Me tiré al borde de la cama, él hizo lo mismo con su parte, nadie decía nada.
Estaba tenso el ambiente, pensaba en hablarle, mientras veía un pequeño brillo en su rostro reflejado por el celular.
Tuve que romper el hielo, y le dije si lo podía abrazar, automáticamente él se negó, sé que tal vez lo asusté, pero estábamos en una habitación, totalmente incómodos, quizá un abrazo no caería mal, y empezó a ponerme las cosas en claro, otra vez.


Ya hablamos sobre esto Jes...   rápidamente le corté y me puse en defensa.
-Sí, no entiendo por que quieres tocar el tema, ya está cerrado para mi.
Siento que tu me esperas, y es algo que yo no te puedo dar.
-No estoy enamorado, y si estamos aquí, en un hotel, es por algo.
Lo sé, pero no sé que esperas de mi...
-Hasta hace un par de días todo, ahora ya nada, realmente la atracción que sentía, supongo que está ahí, pero las ganas de enamorarte ya no te esperan.

La conversación se iba dando, él en su lado de la cama, mirando la pared, y yo en mi lado, viendo la puerta, nadie daba la cara, solo nuestras voces, por momentos sentía que él estaba perdiendo con mis fundamentos, y solo alzaba la voz. Le pedía que se calmé, que la conversación no la inicié yo, ese hombre hace perder mi paciencia muy rápido, 

No sé por cuanto tiempo me habré quedado dormido, estaba temblando de frío, ya que él me dejó sin colcha, me estaba dando la vuelta para decirle que me deje un poco de espacio, y solo sentí sus labios en los míos, jamás esperé eso de su parte, según sus argumentos, no quería hacerme lo que no le gustaría que le hagan, no quería confundirme y tampoco no me quería dar alas.

¿Entonces qué carajos estaba haciendo?.

Solo recuerdo que mientras me besaba, pensaba en seguir o detenerlo, algo me decía que esa era la última vez que íbamos a estar juntos, y por primera vez dejé de pensar en un futuro nosotros, e intentar de creerme el papel de egoísta.
Estábamos enredados entre las sábanas, su respiración tan cerca a mi, sus dedos jugando con mi cabello, sus labios besando los míos hasta quitarme la respiración, era otro Miguel el que tenía encima, conocía al ser más renegon de este planeta y a su contra parte, el que me encantaba, el ser un tanto cariñoso y torpe, no niego que en su brazos vuelo alto, y a los días la caída se empieza a notar,

De pronto paramos con las caricias, nos encontrábamos un tanto cerca y totalmente cansados, creo que sudamos mucho, por que sentía todo mi cuerpo húmedo, más aún la parte de la pelvis y las piernas, quise bromear con él y le pregunté si había terminado tan rápido y sonreí un poco.
Negó automáticamente riéndose, prendió la luz, y lo que vino después, era una escena de alguna película de terror, la sábana estaba de un color rojo, como si hubiesen matado a alguien ahí, todo mi cuerpo estaba de sangre, y él también, no sabía que hacer, él trataba de calmarme pero su voz notaba más nerviosismo, las sábanas ya no eran blancas, estaban completamente mojadas de sangre, algo habíamos hecho mal, y no sabía que, ya nos jodimos, y me metí corriendo al baño para ver de donde provenía la sangre, y no veía nada, me metí a la ducha y empecé a sacarme toda la sangre del cuerpo, ese olor a sangre me causaba nauseas, y el nerviosismo no me ayudaba.
Él también estaba preocupado, tocando la puerta del baño para saber si estaba bien, le gritaba que me de tiempo para ver que pasaba, y que obviamente no estaba bien, y no encontraba nada raro en mi cuerpo, entonces que podía haber pasado.
Jesús, tranquilo soy yo el problema. 
Cogí una toalla, me iba secando y ahora mi preocupación fue mayor, por alguna razón me sentía culpable de haberle causado algo, no sabia que era, solo atinó a enseñarme una pequeñísima herida en el frenillo del pene.
Me calmó, me dijo que no le dolía ni le causaba ningún malestar, apagamos la luz, para dormir, le volví a preguntar si podía abrazarlo y en está ocasión me permitió hacerlo, y así dormimos tranquilos, hasta que el muy brusco, me despertó diciendo que la herida volvía a sangrar, y qué tenía que correr a la clínica, lo embarqué y le pedí que por favor me avisé cualquier cosa.

¿Qué es lo peor que le podía pasar?.



sábado, 8 de noviembre de 2014

Tres palmaditas y adiós.


- ¿Dónde estás, podemos hablar?, estoy por el bar, ven por favor.

Estaba parado con una cara media desencajada, el alcohol me vuelve muy impulsivo, digamos que no me deja pensar con claridad y solo quiero actuar.
Empezamos a tratar de solucionar las cosas, es lo que realmente sentía en ese momento, no quería perderlo, y con sus palabras el tampoco quería hacerlo.
Esa sensación que sentí esa noche, fue horrible, verlo con los ojos húmedos, preguntándome: 
¿Por qué me haces sentir tan mierda Jesús?.
Esa pregunta me desestabilizó, me quedé nublado. No creo que sea mala persona y tampoco creo que lo haga apropósito, y es que me hizo cuestionar la idea de volver, y esa ya no era una opción.
Lo nuestro no iba para ningún lado, no quería seguir haciéndole daño, él no sé merecía eso, tampoco sabía con exactitud que es lo que sentía por él, mis te quiero huyeron de mis labios, ni tampoco sabía por que las dije antes, lo que estaba experimentando esa noche era muy penoso, y es que ya no podía seguir con esa mentira, pero me dolía,
No era capaz de decirle la verdad, y solo quería encontrar en sus palabras una excusa, para poder terminar con esa conversación, Y así fue, fui tan cobarde, pero ya no quería seguir lastimando,
Él tenía toda la razón, yo no era bueno para él, en el momento en el que me encontraba no era bueno para él, ni para nadie,
Dejé que se vaya y me quebré, por que sabía que lo había perdido, no sentí que perdí un enamorado, por que me dí cuenta que nunca sentí eso por él, sentí que perdía una gran persona, es duro decirlo y más duro es darme cuenta que por mi inmadurez, estaba jodiendo a alguien, inconscientemente pero lo estaba haciendo.







martes, 14 de octubre de 2014

Besos inesperados


¿Quién no se acuerda de su primer beso? ¿Quién no se acuerda de su último beso? ¿Quién no recuerda esos besos que dio en el camino? Esos besos raros, besos con historia, besos que tardan en llegar o besos que no llegan nunca. Para mí los imposibles de olvidar, además de los de él, son los besos inesperados.
Los besos transforman todo, son como una barrera, un muro que cruzas sin saber que te vas a encontrar del otro lado. Se te acelera el pulso como si el beso fuera la represa que se abre para dejar que un rio de sensaciones te recorra.
Los besos NO se dan con la boca, los besos se dan con todo el cuerpo. Los besos se dan con la memoria. Los besos son puentes que unen territorios imposibles, son la prueba que nuestra alma necesita.
¿Técnicamente que es un beso? ¿Dos bocas que se juntan? ¿Respirar el mismo aire? ¿Eso es un beso?

Hay besos que no deseas, o no esperas, pero que llegan y no te sorprenden. Lo que te sorprende tal vez es que no sabes cómo ni por qué, pero te empieza a gustar. Eso sí que es inesperado.