viernes, 18 de noviembre de 2016

Mucho ruido por nada.

Hace demasiado tiempo no sentía este comenzar con alguien, esta manera de ir ilusionándome con cada salida, ese nerviosismo que sentía al coger su mano o esa sensación que provocaba el juntar mis labios con los suyos,  con cada encuentro de ir queriéndole de a poco, de alguna manera ese sentir es extraño pero hermoso.
Aprendí lo que es ir poco a poco, paso a paso, llegué a entender que se escondía detrás de sus "era bromita", simplemente me encantaba su compañía.
Como también hace mucho tiempo no siento esta decepción, nudo en la garganta, esto que siento y no se va, por que siento que me falló, y me duele por que es importante para mi, y tiene cierta influencia en mi vida.
Y es que ahora no quiero hablar con él, me jode tocar ese tema, tal vez en su inmadurez no supo la responsabilidad que tuvo en sus manos.
No me basta con escuchar explicaciones, por qué ya no las necesito, por que mi confianza se quebró, y ya no puedo estar firme, las disculpas no ayudan con este sentir, aprendí a lanzarme de lleno a las tormentas, a dejar de lado algunos miedos.
Algunos miedos que desconoce, el motivo era evitar precisamente esto, no querer cargar mis demonios en sus hombros.
No me arrepiento de nada, pero generó en mi mucha desconfianza, y yo así no puedo, ya no puedo funcionar así, me expuse y era probable que pase esto, 
¿Pero qué es la vida sin riegos?, hubiese preferido que no sucediera así, seguir construyendo esto que no sé cómo llamarlo, íbamos bien, sinceramente no sé que le faltó, quizá saber lo que quería y esperaba de mí, y ahora estoy seguro de algo... 
Que ya no quiero saber.